Desde mi experiencia: Consejos para trabajar remoto

Muchas organizaciones se han visto forzadas a cerrar operaciones durante la cuarentena impuesta por nuestra realidad actual.  Otras, han podido activar parte de su estructura laboral de manera virtual.  Si has sido privilegiado con la flexibilidad y comodidad de trabajar remoto, debes comenzar por reconocer que es una gran responsabilidad. 

Dado que no es mi primera vez trabajando desde casa, me atrevo a compartirte diez consejos desde mi experiencia -y en orden aleatorio- que pueden favorecer la tuya.

  • Cuenta tus bendiciones prudentemente.  Si tienes la oportunidad de trabajar desde tu hogar, no es momento de quejarte ni presumir.  Solidarízate con los que quisieran estar trabajando y no pueden; con los que quisieran estar en sus casas y están llamados a servir. 
  • Honra tu horario laborable.  Esto aplica tanto a cumplir con tu jornada completa como a dejar tiempo para ti antes y después del horario asignado.  Si trabajas regularmente de 8:00 a.m. a 5:00 p.m., esfuérzate por mantenerte productivo y disponible en ese horario. 
  • Intenta mantener una rutina.  Mientras menos te alejes de lo que haces cuando vas a la oficina formalmente, más fácil será la transición cuando te toque regresar a la normalidad.
  • Fíjate objetivos.  Tener un plan y metas que cumplir diaria, semanal o mensualmente, valida tu aportación profesional.  Si tienes oportunidad de desarrollar este plan con tu supervisor inmediato, mejor.    
  • Documenta todo.  Debes estar preparado para rendir cuentas en cualquier momento y evidenciar cómo has usado tu tiempo, las tareas que has realizado, comunicaciones, reuniones virtuales y proyectos en proceso o completados.
  • Observa cierta etiqueta de negocios.  Nadie espera verte con vestimenta corporativa ni maquillaje en alguna reunión virtual, pero tampoco debes presentarte frente a la webcam en camisilla, despeinado, comiendo, acostado o con exceso de ruidos controlables.  Prepara un espacio para trabajar y cuida tu imagen profesional.
  • Comunícate, comunícate, comunícate.  No se trata de informar cada paso que das, pero es importante que, tanto tu supervisor como los públicos que atiendes, te sientan presente en el trabajo.  Si trabajas con clientes (externos o internos) y hay proyectos corriendo que puedas atender remoto, mantenlos informados de tu progreso y ten en cuenta sus necesidades.     
  • Ahorra dinero.  Sin saber cuánto pueda prolongarse esta situación, es difícil predecir el rendimiento de una organización cuyos ingresos pueden estar comprometidos, pero sus gastos no cesan.  Sé consciente, evita gastos innecesarios y prepárate económicamente.    
  • Invierte tu tiempo correctamente.  La tentación de utilizar la computadora para navegar las redes sociales y los sitios de compras en línea es real, pero no debes perder de perspectiva que estás siendo remunerado por estar sentado detrás de ese monitor.  Considera hacer esas cosas que las distracciones de la oficina suelen dificultarte.
  • Modera el consumo de tus utilidades.  Evita encender luces y aires acondicionados innecesariamente.  Recuerda que habrá facturas que pagar al final de la cuarentena.

Tu valor como empleado aumenta cuando eres capaz de probarte en circunstancias difíciles.  Aprovecha este voto de confianza, #QuédateEnCasa y ocupa tu mente productivamente.